jueves, 7 de julio de 2011

Vuelven Aves Migratorias

A propósito de los politiqueros, ¡hay les va una bonita burla! (Columna de opinión escrita en septiembre 3 de 2009), NO PIERDE VIGENCIA…

Enlace al archivo del diario El Tiempo, columna originalmente públicada: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-6014815

Estas aves son más conocidas como politiqueras y suelen habitar durante varios años en el Congreso de la República, Asambleas Departamentales, Concejos Municipales u otros. Al menos eso creemos.

Se las reconoce por callar los problemas de sus gentes los años que creemos están en el Congreso, Asamblea, Concejos o Alcaldias, es decir, su canto sólo se escucha cuando vuelven a provincia por votos; dicho canto se conoce como bla bla bla...

En épocas electorales es fácil su avistamiento, suelen posarse en las copas de las tarimas de pueblo, que es donde mejor recobran su canto. Por el canto es fácil ubicarlas, dado que el sonido es el mismo de siempre, es decir, promesas, promesas y promesas, de los mismos problemas que ellos ya conocían.

En su canto no se reconoce la entrega de informes de gestión, y lo poco que muestran son partidas de dinero que consiguen para arreglar pocas vías, teniendo en cuenta que lo más posible es que la vía conduce hacia un predio de un líder que es quien le va a poner la votación para salir de nuevo elegido.

Por esta época es manso y un tanto cariñoso, reparte besos y abrazos a diestra y siniestra: Luego de ser elegido y sin saber para qué está, se vuelve tímido, un tanto agresivo y lo peor de todo, le da amnesia, se le olvida todo, incluso, vota la agenda donde plasmó los compromisos, o mejor, las esperanzas que se llevó del pueblo.

La semilla que los alimenta se llama votos. Este alimento los mantiene gordos por más o menos el periodo legislativo, las semillas son arrojadas por el pueblo, que creyendo que habrá beneficio mutuo, vuelve a depositar confianza.

En los municipios de Cundinamarca las aves suelen ser las mismas, o por lo menos ello se ha visto en las ultimas décadas, provienen de las mismas regiones de siempre y ni siquiera llevan desarrollo a ellas, ahora que pensar de regiones como la del Rionegro donde lo único que han hecho es comer semillitas y de vuelta para la región, nada de nada.
De lo anterior dan fe el abandono en vías, familias sin servicios públicos, mala calidad y cobertura en salud y educación, desempleo, más y más.

Bueno, en cuanto a qué hacer con las semillas, dejemos una línea abierta al pensamiento y que sean los problemas los que decidan si las entregamos a conciencia.

Héctor A. Delgado Triana Economista y miembro de la Unión Iberoamericana de Municipalistas (UIM)

Opinión/ Y de mi Rionegro ¿qué?

(Columna de Opinión publicada en el Diario El Tiempo el 18/06/2009)

link a la columna originalmente públicada: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-5479948


La provincia de Rionegro se ha vuelto protagonista de cuanto problema pueda tener Cundinamarca.

Vivimos la violencia en la década de los 80¿s, aunque de ella tenemos el gran orgullo de un proceso de paz vigente, y quizá uno de los pocos que funcionó en Colombia, por no decir que el único.

Somos indiscutibles protagonistas, si de pobreza se trata. Según la Secretaría de Desarrollo Social del Departamento, cinco de los ocho municipios de la provincia son de los más pobres de Cundinamarca.

Si hablamos de infraestructura vial, por muchos años los rioginenses hemos visto cómo se ha decidido construir nuevas y modernas vías en el país y desde luego en Cundinamarca, y de mi Rionegro, ¿qué?

Nos llegaron unos pocos kilómetros del Plan Nacional vial 2.500, tan pocos, que unieron nada con nada, ni reconstruyeron o mejoraron pasos críticos, a tal punto, que hoy día el paso entre Pacho y la Palma está interrumpido, sin dejar de mencionar que las demás vías están en deplorable estado.

En los sectores políticos se dice que el hecho de no tener un líder político de alto rango aísla cada vez más la región, porque ello no permite interés en el desarrollo de la provincia, y por al contrario la inversión se ha concentrado en otras latitudes del departamento.

El Ministerio de Transporte decidió invertir recientemente en la infraestructura vial del centro del país hacia los puertos de la Costa Atlántica, proyecto al que se le denominó la 'Ruta del sol'. Pero, ¿se contempló unir a Bogotá con Rionegro? Quizás no, o al menos no lo han hecho saber.

En transferencia tecnológica estamos aislados, aunque Rionegro tiene la oportunidad de ser reconocida por productos tan afamados como la naranja 'pachuna'; la realidad es que los cultivos de este producto ya están viejos e improductivos, en ganadería las praderas son poco productivas y las razas no son de alta calidad genética.

Quizá sea el momento para no hablar de más problemas, y por el contrario hacer un llamado a los gobiernos departamental y nacional, para que nos permitan sentir que somos Cundinamarca, para sentir que importamos y desde luego, volver a ser lo que en alguna época fuimos, la cuna de la industria en Latinoamérica.

Héctor Delgado Triana/ Economista y miembro de la Unión Iberoamericana de Municipalistas

Para mi región: Desarrollo con responsabilidad / Opinión

(Públicada en el diario El Tiempo el 13/08/2009)

Enlace al link de la columna de opinión originalmente públicada: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-5847392 


Desarrollo con responsabilidad

"El desarrollo sostenible es el que satisface las necesidades del presente, sin comprometer la habilidad de generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades".

Cuando imaginamos a nuestros municipios desarrollados, en nuestra mente empiezan a aparecer robustas fábricas con sus infaltables chimeneas. Sin embargo, el desarrollo no sólo se puede concebir como acumulación de capital o grandes infraestructuras de cemento: debe ser entendido como sostenibilidad, lo cual hace referencia a la armonía entre lo económico, lo social y lo ambiental.

El interés por el éxito de nuestros negocios, sobre todo en los de vocación agrícola y pecuaria, nos ha llevado en muchas ocasiones a acelerar los procesos productivos con la utilización indiscriminada de abonos artificiales, fungicidas y cuantos químicos el mercado nos manifiesta que garantizan prosperidad, ¡claro! a cambio del sometimiento de nuestros suelos y de la salud de los consumidores.

En nuestra Cundinamarca este esquema de trabajo no ha sido la excepción y, por ende, nuestro ecosistema ha venido en un constante deterioro.

Las generaciones presentes ya no tenemos la posibilidad de conocer la flora y la fauna con las que en el pasado se deleitaron nuestros padres y abuelos. Ahora bien, ¿qué quedará para nuestros hijos?

En Cundinamarca estamos en mora de crear una sinergia entre la Secretaría de Agricultura del departamento, las Umata municipales y los colegios agrícolas, para reconvertir la filosofía de producción.

Es vital que al campo llegue una asistencia técnica que motive la reconversión y el cambio de nuestras prácticas agrícolas y productivas. Igualmente, es necesario percibir el ambiente, no como un tema de moda, sino como de desarrollo, que permita la sostenibilidad de las generaciones venideras.

La invitación a nuestros diferentes productores no es a contener su iniciativa de crear empresa, sino al cambio, un cambio que no sólo les permita obtener beneficios económicos, si no que adicional garantice bienestar para la comunidad que los rodea y, por supuesto, la posibilidad de que nuestros hijos gocen de los imponentes y hermosos paisajes cundinamarqueses.

Héctor A. Delgado Triana Economista, miembro de la Unión Iberoamericana de Municipalistas (UIM)

Planes de desarrollo provinciales / Opinión

A los lectores que por primer vez leen esta columna, tengan en cuenta que fue escrita en el año 2009...

(Publicado en el diario El Tiempo 25/06/2009)


Link que lleva a la columna de opinión originalmente públicada: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-5540187



Mi condición de municipalista me lleva a comunicar el convencimiento que el desarrollo de una Nación se da desde lo local, es decir, desde los gobiernos municipales. Sin embargo, a lo anterior es necesario crearle una sinergia entre municipios vecinos, por tanto, encadenarlos en planes de desarrollo provinciales permitirá que el crecimiento de la región se encause. No hacerlo, es seguir permitiendo que las administraciones municipales derrochen tiempo y esfuerzo político, con resultados locales mínimos.

Por un momento, imaginemos a los alcaldes de nuestra provincia unidos en una misma causa. Ellos unidos en un plan de desarrollo provincial donde se propusieran como obligatorias y prioritarias las vías de comunicación, y en esta oportunidad no me refiero necesariamente a las carreteras sin que eso excluya no seguir trabajando en ellas. Me refiero a la telefonía y al Internet de absoluta calidad, con buen Internet la región puede pensar en vender lo que más genera empleo hoy en el mundo -servicios- es decir, ventas por teléfono o lo que es igual a los conocidos Call Center, no solo sería la salida a miles de jóvenes desempleados, también la oportunidad para evitar la migración a las urbes como Bogotá.

Por las condiciones económicas de Cundinamarca, los planes de desarrollo provincial también deben tener como prioridad el sector primario. Dentro de este último, atención a cinco grandes productos: ¿cuales?, los más representativos en la región y en el caso de provincias como la del Gualivá que depende en gran porcentaje de la Panela, impulsar la producción provincial de nuevos productos como el cacao, los maderables y/o la tecnificación de la ganadería.

Se quedan muchos otros temas fuera, sin embargo, que sea la oportunidad para dejar líneas abiertas al pensamiento.

¿Ahorrar en la Gerencia Pública? ¡si es posible!

(Publicado en el diario El Tiempo el 17/09/2009)

El siguiente link nos lleva al articulo original: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-6135501


¡Ahorrar sí es posible!: En la gerencia pública siempre estará presente el interrogante de cómo disminuir costos de funcionamiento. De ahí la necesidad de que los municipios cuenten con verdaderos gerentes, capaces de garantizar cómo aumentar sus ingresos y cómo disminuir costos de funcionamiento para llevarlos a la inversión.

 El 6 de septiembre, escuchaba un programa radial en el que se discutía el problema de financiamiento de los Bomberos Voluntarios de Pacho. Llamé y propuse que se creen cursos a niños que van a pasar vacaciones al pueblo, lo que permitiría tener una pequeña cantidad de dinero y la posibilidad de cumplir el sueño de ser bombero para las futuras generaciones. En la charla, se me indicó que la propuesta no era mala, pero no daría lo suficiente para la necesidad económica de la institución.

En el transcurso de la semana me acordé de una propuesta que he venido tejiendo y que beneficiaría las arcas de las instituciones públicas. La iniciativa va encaminada a que esas instituciones del departamento (alcaldias), firmen un acuerdo para que las comunicaciones vayan impresas a doble cara y, a nivel interno, se adopten de manera virtual.
La iniciativa permitiría que Cundinamarca ahorre $696 millones en papel. Dejamos de utilizar 58 mil resmas, lo que es igual a no imprimir 29 millones de copias, por tanto no utilizaríamos 3.625 tóner (de capacidad para imprimir 8 mil copias). En total, ahorraríamos $1.421 millones. Dejaríamos de talar 2.900 árboles y se ahorrarían unos 29 millones de litros de agua.
Se dice que un árbol produce oxígeno para cuatro personas por tanto, garantizaríamos oxígeno para 725 personas.

Estimados lectores: han de tener en cuenta, que para el ejemplo utilicé un promedio de 20 millones en gastos de papeleria por alcaldía; sin embargo, todos sabemos que municipios de la sabana o de cabecera de provincia gastan mucho más, e igual, no contemplé lo que gastan otras instituciones como la Gobernación, la Contraloría, ESP, hospitales, personerías, entre otros, por tanto, me atrevo a afirmar que el ahorro podría triplicar la cifra ya mencionada.

Señores gerentes públicos: Gobernador, diputados, alcaldes, concejales, directores... Ustedes pueden decidir el nuevo destino de este ahorro.

Héctor Arnulfo Delgado Triana Economista, miembro de la Unión Iberoamericana de Municipalistas.

Redistribución es un desatino / OPINIÓN

(Públicado en Diario El Tiempo el 15/10/2009)

Link de enlace al articulo original: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-6364870



La redistribución del ingreso no es otra cosa que la lucha en contra de la pobreza, es decir, buscar que todos tengamos en lo posible un mismo poder adquisitivo, principal objetivo de cualquier Gobierno del mundo, desde lo regional o nacional. En Colombia no somos ajenos a intentar conseguir este objetivo, o por lo menos eso nos vende cualquier plataforma política, situación que ahora mismo podemos constatar en las plazas públicas donde hoy vuelven los políticos que pretenden llegar al Senado o a la Presidencia y, en no menos de dos años los que se postulan a las alcaldías y gobernaciones. Así, entonces, si el objetivo es que el Gobierno procure mejor distribución del ingreso, ¿por qué los altos cargos no están para los menos favorecidos? Un ejemplo conocido por todos es en las Fuerzas Militares: para los de menos recursos la posibilidad es la de ser soldado profesional y para los "algo acomodados" su posibilidad es la cúspide, es decir, llegar a ser oficiales.

En enero de 2008, en Pacho Cundinamarca tuvimos la honorable visita del entonces ministro de Agricultura Andrés Felipe Arias y del actual gobernador Andrés González Díaz, quien en ese entonces nos llevó 35 millones de crédito Finagro, para favorecer y mejorar la condición de las familias de la región del Rionegro, es decir, 35 millones para 8 municipios, que suman unos 100 mil habitantes.

Aproximadamente, el 60% de la población de Rionegro está en la extrema pobreza. Contrario a lo anterior y al gran objetivo del que venimos hablando, en otro departamento el ex ministro Arias, sin cámaras y sin tanta publicidad como la que se dio en la visita a nuestro pueblo, repartió ya no en créditos, sino en subsidio, es decir, regalo, algo así como uno 16 mil millones para no más de ocho familias y lo peor de todo, no a las más pobres, si no a familias millonarias.

En Rionegro ¿cuándo nos tocarán 16 mil millones? Quizá nunca, pero lo cierto es que los necesitamos para reconvertir el agro de la región y así mejorar la redistribución del ingreso.

Héctor Arnulfo Delgado Triana Economista, miembro de la Unión Iberoamericana de Municipalistas.

Mi sueño, Un Municipio Verde

(Públicado en El Tiempo 10 de julio de 2009)

Enlace al  articulo original públicado: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-3519914

Quienes hemos crecido en provincia nos preocupamos por el desgaste incesante que provocan la industrialización y la afectación en las generaciones futuras.
Las propuestas que traen las agendas municipales siempre están concentradas sobre la producción de infraestructura, que obedecen a caprichos de los administradores de turno, más no a la necesidad objetiva de las comunidades.
Por lo anterior, es fácil encontrar en nuestros municipios grandes elefantes blancos, que no sólo afectaron las arcas de las entidades, sino que adicionalmente quedan en el abandono, afligiendo ecosistemas estratégicos.
¡Cómo me encantaría encontrar en mi Cundinamarca planes de desarrollo que no afecten el desarrollo económico y social de las comunidades, y enfoquen sus esfuerzos en la construcción de municipios verdes! La construcción de estos municipios no debe quedar en títulos como los que solemos ver: la despensa de agua, el municipio ecológico de Colombia, la fábrica de agua, entre otros, deben estar orientados a verdaderas acciones por el medio ambiente.
La primera acción que debe existir es la intención, y por supuesto, una serie de planes y proyectos que en lo ambiental serán locales, con resultados globales.
Algunas acciones, y que en su momento he propuesto al Concejo Municipal de Pacho Cundinamarca - Colombia, que bien podrían ser analizadas para implementar en todo el departamento, han sido: la restricción del uso de bolsas plásticas, promoviendo el uso de canastos o la reutilización de aquellas.
Las bolsas plásticas van a parar a la basura, un bajo porcentaje es reutilizado, y lo peor, una gran cantidad tiene como destino los afluentes de nuestro municipio, zonas boscosas y/o suelos agrícolas.
Otra iniciativa, que podría recibir un nombre como reforestación tributaria pachuna, pretende incentivar la reforestación de zonas estratégicas desde la misma comunidad, teniendo como premio exenciones tributarias o rebajas adicionales sobre el impuesto predial.
Recordemos: el 80 por ciento de las basuras que tiramos son reciclables o reutilizables. En no menos de 20 años las grandes ciudades serán invivibles por la contaminación ambiental, y seguro estoy, en la mente de los cundinamarqueses existen muchas iniciativas para mejorar las condiciones del medio ambiente de los municipios.
Lo más importante es que el futuro económico y social de los municipios dependerá de la oferta en recursos naturales, por ello, nuestro sueño debe ser, un municipio verde.